Manejo Integrado de Plagas: entienda lo que es para cultivar mejor

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El control adecuado de las enfermedades que afectan el cultivo es siempre una gran preocupación de los agricultores. Y, para evitar mayores perjuicios, es necesario adoptar prácticas eficientes de contención, además de invertir en la capacitación de los equipos de trabajo.

El uso de defensivos agrícolas sigue siendo muy común en Brasil, pero hay que tener cuidado: estos productos químicos pueden contaminar y desequilibrar el medio ambiente si se aplican de forma incorrecta. Por otro lado, los agentes biológicos son mucho más seguros y, por eso, ya están presentes en diversas regiones del país.

Por lo tanto, es necesario que los productores hagan elecciones inteligentes, pensando no sólo en la rentabilidad de su negocio y en la reducción de las pérdidas, sino también en la sostenibilidad.

En este contexto, el Manejo Integrado de Plagas es una alternativa al modelo tradicional de gestión agrícola, siendo capaz de garantizar más seguridad y productividad en el campo.

¿Qué es el Manejo Integrado de Plagas (MIP)?

El Manejo Integrado de Plagas (MIP) surgió en la década de 1960, como una opción al uso exagerado y, muchas veces, indiscriminado, de defensivos agrícolas. De hecho, se trata de un arreglo que contempla una serie de técnicas basadas en el estudio de esos insectos, de sus enemigos naturales y de la cultivación cultivada.

En líneas generales, el Manejo Integrado de Plagas puede ser entendido como una tecnología que pretende mantener el ecosistema equilibrado. Ello contribuye a la preservación de las áreas de plantación, ya que posibilita la disminución de la cantidad de defensivos agrícolas aplicados.

El MIP promueve la contención racional de las plagas, por medio de cultivos resistentes, del control biológico y del uso de productos químicos más seguros al hombre y la naturaleza. La intención es limitar las pérdidas y los daños económicos y, al mismo tiempo, minimizar los efectos adversos.

Para que ese manejo sea exitoso, es fundamental comprender los procesos poblacionales que involucran el crecimiento, la reproducción, la competencia, la predación y parasitismo de los insectos que pueblan el campo.

Además, otros datos necesitan ser analizados – como el clima, las condiciones del suelo, la deficiencia de nutrientes, la disponibilidad de agua y los históricos de infestación.

El MIP ha evolucionado con los años y en la actualidad también se consideran los costos y los beneficios sociales y ambientales, convirtiéndose en uno de los pilares de la agricultura sostenible .

¿Cuáles son los beneficios de esta técnica?

El uso de las técnicas de Manejo Integrado de Plagas garantiza más economía para los agricultores, que pasan mucho menos con defensivos agrícolas. Con una programación basada en el análisis de datos y en el monitoreo de las plantaciones, es posible reducir el número de aplicaciones y aún minimizar los estragos.

De esta manera, los trabajadores también están menos expuestos a estos productos, disminuyendo los riesgos a la salud derivados de la manipulación de ese tipo de material.

Paralelamente, el MIP ayuda en el mantenimiento del ambiente de producción y reduce las posibilidades de contaminación ambiental.

Otra ventaja es la baja inversión para la realización de ese manejo y, por supuesto, la estabilidad de los índices de productividad de la labranza.

Además, estas prácticas se pueden implementar en las propiedades de cualquier tamaño. Sin embargo, es necesario recordar que los profesionales deben ser capacitados para ejecutar el monitoreo, los análisis y las aplicaciones de manera segura y objetiva.

El aplazamiento del uso de defensivos es otro punto positivo. Con el MIP, los productores pueden retrasar la entrada de productos agroquímicos , debido a la proporcionalidad se encuentran entre las poblaciones de insectos y plagas beneficiosos – de modo que se necesitan menos intervenciones.

¿Cómo hacer el Manejo Integrado de Plagas en la práctica?

Existen diversas técnicas de Manejo Integrado de Plagas y, entre las más recomendadas, están:

Buscar las plagas

El primer paso consiste en la investigación sobre las plagas existentes en el campo. En este caso, es importante resaltar que un control eficaz depende de la identificación exacta del insecto, pues cada situación pide una dosis diferente de producto.

Reconocer a los enemigos naturales

Después de identificar la plaga, hay que reconocer a sus enemigos naturales y entender cómo utilizarlos en el control. La dosis de aplicación del biológico también varía, por lo que la calificación de los equipos es tan importante.

Utilizar el biocontrol

El biocontrol sirve para prevenir, reducir o erradicar la infestación de enfermedades en las plantaciones. Los enemigos naturales pueden ser otros insectos, virus, protozoos, hongos o bacterias, parásitos o agentes patógenos.

Acompañar el clima

El clima es un factor que influye mucho en la aparición de plagas en los cultivos. Algunos problemas son típicos de las épocas húmedas del año, mientras que otros aparecen en el tiempo seco. Con información sobre las tasas de humedad y las variaciones de temperatura, es posible hacer previsiones para el corto y mediano plazo.

Monitorear constantemente

El Manejo Integrado de Plagas exige un monitoreo constante de las plantaciones. El agricultor debe recoger muestras para reconocer cuáles son los insectos presentes y el grado de amenaza a la producción. Normalmente, esta recolección se realiza con un paño de golpe o con trampas atractivas. Los drones también pueden ser muy útiles, sobrevolando el campo e indicando las áreas afectadas.

Evaluar el nivel de daño

Es necesario evaluar cuidadosamente el nivel de daño causado por la infestación, y luego aplicar defensivos agrícolas de modo consciente y sensato. El uso excesivo hace que las plagas desarrollen resistencia a los productos regulares.

Implementar las mejores prácticas agrícolas

Algunas prácticas agrícolas hacen que la plantación menos vulnerable a los ataques. La rotación de cultivos, la recuperación del suelo, la selección de especies menos susceptibles y los ajustes en el cronograma de la cosecha pueden ayudar al agricultor a evitar perjuicios.

Elegir semillas apropiadas

Algunas variedades ya han desarrollado mecanismos de defensa y se han vuelto menos sujetas a las enfermedades. Por lo tanto, es necesario invertir en investigación y pruebas para garantizar buenos resultados.

Minimizar el uso de productos químicos

En el Manejo integrado de Plagas, el uso de defensivos agrícolas debe ser considerado sólo cuando las demás técnicas se muestran insuficientes para contener el avance de los insectos. En ese caso, la preferencia es por el producto biorracional, que es menos agresivo.

La agricultura de precisión se debe utilizar junto con el control químico, ya que proporciona información para soportar aplicaciones que implican la toma de decisiones – al igual que el producto a utilizar, la cantidad y la frecuencia.

Introducir la agricultura de precisión

Como se mencionó, la agricultura de precisión debe ser adoptada para garantizar un análisis de datos sistemático. Al final, es esencial registrar las variaciones del clima, los volúmenes de producción, las pérdidas en la cosecha y los gastos con defensivos agrícolas, además de medir la eficiencia de esas estrategias.

Sólo con una evaluación completa es posible planificar acciones efectivas dirigidas a la eliminación de los desperdicios y al aumento de la productividad por hectárea.

De esta forma, queda evidente la importancia del Manejo Integrado de Plagas para la reducción de las pérdidas y de los costos operativos, garantizando más calidad, desempeño y rentabilidad a los agricultores.

FUENTE.

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