Ahorra agua y dinero con esta innovadora tecnología de riego.

0
231

 

 

El agua es un recurso fundamental para las actividades agropecuarias. En el caso de la agricultura, este recurso es aportado a las plantas a través del riego, en sus diferentes técnicas, como lo son la aspersión, la inundación, el drenaje o los surcos. Sin embargo, muchos de estos sistemas de riego pueden no ser una opción viable cuando lo que se busca es un total aprovechamiento del agua, considerando la escasez de este vital recurso en algunas zonas del país, además, por supuesto, del incremento en costos que pueden acarrear. Afortunadamente, el avance de la tecnología nos permite acceder a cada vez más sistemas de riego que nos permiten ahorrar más agua y dinero.

El uso racional del agua de riego

Cada día es mayor el número de productores que toman conciencia sobre la relevancia que tiene en sus cultivos un uso racional del agua de riego. Una manera eficiente de regar puede generar mejores cosechas y mayores ingresos, puesto que un ahorro de agua suele ir acompañado de uno en energía, lo cual genera, a su vez, un ahorro de dinero. Y es precisamente en la búsqueda de estos resultados que la tecnología juega un papel importante. ¿Te imaginas si hubiera una manera almacenar el agua de lluvia en costales de fácil manejo para utilizarla cuando la necesites y que funcione como si fuera un dispensador?  De tal forma que se fuera liberando de acuerdo con las necesidades del cultivo. Suena bien, ¿no es así? Pues esta tecnología ya existe. El científico mexicano Sergio Jesus Rico Velasco, ingeniero egresado del Instituto Politécnico Nacional, fue nombrado como la mente científica más brillante de nuestros tiempos en México gracias a su invento: la “Lluvia Solida”.

¿Qué es la lluvia sólida?

Se trata de un polvo granulado de acrilato de potasio, biodegradable y no toxico, que permite retener agua de lluvia para almacenarla en sólido y utilizarla cuando la necesites. Al entrar en contacto con el agua, este polvo la almacena a razón de hasta 500 veces (es decir, 1 kg de “lluvia sólida” puede retener hasta 500 litros de agua). Así, el agua se convierte en una especie de gelatina granulada, que puedes almacenar en costales –bajo sombra para evitar la evaporación– y utilizarlos en cualquier momento del año.

¿Cómo funciona en tus cultivos?

Llegado el momento en que la necesites, basta con plantar un poco de la “lluvia sólida” junto con tus semillas. Debido a su estado físico, permitirá mantener la humedad alrededor de estas por un largo tiempo, de manera que el agua se ira consumiendo en la medida en que sea requerida por la planta, y no tendrás problemas de filtración o evaporación. El agua conservara su pH y sales disueltas, y una vez que se agota, basta con aplicar agua nuevamente para que se repita el proceso, pues los polímeros permanecen hasta por 8-10 años, aunque el líquido se agote.

FUENTE.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here