Mejores prácticas y Errores Fatales en Inocuidad de Hortalizas.

0
531

 

 

 

La inocuidad de hortalizas es el control de la seguridad alimentaria que tienen los agricultores, para la elaboración de productos sanos a sus consumidores. Es por ello que te presentamos las mejores prácticas y los errores comunes en la inocuidad de hortalizas.

Las hortalizas son productos que como bien sabemos, son cultivados en previas extensas para su producción a nivel industrial. Por ello, existen numerosas posibilidades de contagio de enfermedades y plagas que afectan la salud de la hortaliza. Los agricultores suelen utilizar diversos sistemas de ferrigación y fertilización bioquímicos para controlar la salud de la planta.

En dicho sentido, la inocuidad de hortalizas comprende la aplicación de medidas que reduzcan los riesgos, provenientes de ingestas de factores biológicos y químicos aditivos a la hortaliza -por ejemplo, hongos y bacterias-, afectando así su salubridad-.

Así, existen prácticas y métodos de pos cultivo que intervienen en el servicio de inoculación, garantizando la calidad y comestibilidad del producto.

De esta forma, el reto actual de los grandes empresarios y agricultores industriales especializados en el sector agroalimentario es adaptarse a los requerimientos higiénicos contemporáneos, que suponen la fabricación de métodos y prácticas que garanticen la inocuidad de las hortalizas. Por ello, el mercado agroalimentario contemporáneo, está regido por la utilización de prácticas y métodos de inocuidad de hortalizas que provean de un producto de calidad.

Así, la comercialización de productos con inocuidad alimentaria de altos estándares se ha venido convirtiendo en la clave del éxito para la comercialización internacional de las hortalizas.

En vista de ello, te presentamos las mejores y peores prácticas en relación a la inocuidad de hortalizas.

Mejores Prácticas en Inocuidad de Hortalizas

 

Vegetales frescos de granja

Durante todo el proceso de cultivo hasta la mesa del consumidor, las hortalizas están en riesgo de contaminarse. Es por ello que los códigos de prácticas recomendados por el Códex se basan en la aplicación de las Buenas Prácticas Agrícolas, Buenas Prácticas de Higiene y Buenas Prácticas de Manufactura o de Fabricación, con el fin de establecer medidas inocuas que permitan controlar el riesgo de contaminación, durante todo el desarrollo del proceso -precosecha, poscosecha y comercialización-.

Es por ello que te presentamos las mejores prácticas de inocuidad de hortalizas a emplear, para garantizar la calidad y salubridad del producto.

Buenas Prácticas Agrícolas (BPA’s)

En relación a minimizar los riesgos durante la etapa de cultivo, se establecen medidas que facilitan la inocuidad de hortalizas, durante su producción. En este sentido, se elaboran medidas orientadas a reducir el impacto negativo sobre la salud.

Así, se fundamenta en la captación de los potenciales riesgos asociados al control y prevención de las características ambientales de la región. Es por ello que se elaboran estrategias de control en función del:

  • Lugar de Producción y Suelo
  • Agua de Uso Agrícola
  • Fertilizantes: Inorgánicos y Orgánicos
  • Exclusión Animal y Control de Plagas
  • Salud e Higiene del Personal

Buenas Prácticas de Higiene

La higiene de las hortalizas es muy importante para garantizar la salud de la planta, así como para la productividad de la empresa, pues esto garantiza su posicionamiento en el mercado internacional, en función de la imagen y calidad de sus productos.

Es por ello que los alimentos higiénicamente preparados son presentados a los consumidos bajo ciertas condiciones como: apariencia, aroma, sabor y textura.

Por su parte, las buenas prácticas de higiene se aplican con la intención de brindas recomendaciones a tener en cuenta durante la producción, cosecha, procesamiento, transporte y manipulación de las hortalizas.

Igualmente, se aplican en lo relacionado con:

  • – Características de las instalaciones
  • – Vehículos de transporte
  • – Depósitos
  • – Almacenaje de alimentos
  • – Instrumental de trabajo
  • – Vestimenta del personal: higiene y sanidad
  • – Recepción de materias primas

Buenas Prácticas de Manufactura

Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM por sus siglas) son aquellas correspondientes a prevenir y controlar los peligros de la inocuidad de las hortalizas en la postcosecha. Por ello, se realizan con la intención de minimizar el impacto del medioambiente y trato hasta la adquisición del producto en los supermercados.

Así, las BPM son aquellas que se encargan del control y prevención de las áreas correspondientes al proceso de comercialización. Por ello, se encargan de mantener reglas de seguridad en relación a la inocuidad de hortalizas en:

  • Manejo de las instalaciones
  • Recepción y almacenamiento
  • Mantenimiento de equipos
  • Entrenamiento e higiene del personal
  • Limpieza y desinfección
  • Control de plagas
  • Rechazo de productos

Errores Fatales

Es muy común la contaminación de los alimentos, teniendo en cuenta que viven constantemente expuestos a enfermedades, microorganismos y bacterias que afectan la posibilidad de obtener hortalizas de calidad.

Por ello, -en los campos- la mayor contaminación proviene de materia fecal, malas prácticas de higiene, deyecciones de aves, agua contaminada y recipientes no estériles. Es por ello que te presentamos los errores fatales en materia de seguridad, para la inocuidad de hortalizas:

  • – Manipulación incorrecta de los alimentos
  • – Agua contaminada
  • – Emposamiento de agua en los cultivos
  • – Utilización de equipo sin esterilizar
  • – Manejo de desechos orgánicos no tratados
  • – Falta de higiene personal
  • – Conservación de alimentos a temperatura ambiente. Refrigeración insuficiente
  • – Condiciones higiénicas deficientes de los locales y establecimientos en los que se trabaja con alimentos
  • – Contaminación cruzada debido a la ignorancia y a la falta de cuidado en los procesos de limpieza

Recomendaciones

  1. Practicar una buena higiene personal

Es necesario mantener una higiene personal muy estricta en medida que la ropa, las manos y el cuerpo en general siempre se está expuesto a diversos microorganismos que son transportados a los cultivos. Es por ello que es importante tener en cuenta cuando se trata con alimentos:

  • – Mojarse las manos con agua corriente constantemente
  • – Lavarse y frotarse las manos con jabón
  • – Séquese bien las manos con una toalla limpia y seca. Si es posible, utilice una toalla de papel. Córtese y aséese las uñas de las manos con regularidad
  • No trabaje en el campo estando enfermo
  1. Proteger los campos de la contaminación fecal por animales

El estiércol mal tratado puede contaminar las hortalizas.

  • – No permita que los animales deambulen por los campos de cultivo
  • – No mantenga al ganado ladera abajo respecto a los campos de cultivo, en una zona cercada
  • – Retire los desperdicios de los campos de cultivo y sus aledaños
  1. Utilizar residuos fecales tratados

Generalmente los residuos fecales no tratados y utilizados como abono pueden generar enfermedades en el cultivo, y, por tanto, en la hortaliza.

  • – Utilice residuos fecales que hayan sido adecuadamente tratados
  • – Prolongue todo lo posible el tiempo entre el esparcido de los residuos fecales tratados y la cosecha
  • Evaluar y gestionar los riesgos asociados al agua de riego (calidad, acidez, etc)
  • – Mantener limpios y secos los equipos de cosechado y las instalaciones de almacenamiento
  1. Evaluar y gestionar los riesgos asociados al agua de riego
  • – Identifique todas las fuentes de agua que guarden relación con su campo de cultivo
  • – Tenga en cuenta el riesgo de contaminación microbiana del agua
  • – Proteja el agua de la contaminación fecal
  • – Aplique medidas de control cuando utilice agua contaminada o de calidad desconocida
  1. Mantener limpios y secos los equipos de cosechado y las instalaciones de almacenamiento

Este punto es particularmente importante, porque evita la acumulación de hongos y bacterias en los equipos utilizados.

  • – Es necesario lavar constantemente y secar los equipos de trabajo
  • – Mantener los recipientes y hortalizas lejos del suelo
  • – En el campo de cultivo, limpie la suciedad y los residuos visibles en la superficie de las frutas y hortalizas
  • – Enfríe rápidamente las frutas y las hortalizas
  • – Limite el acceso de animales, niños y otras personas ajenas a las labores agrícolas a las zonas de cosecha y almacenamiento

Por último, estas recomendaciones son útiles para establecer las mejores prácticas de tratado de alimentos para la minimización del riesgo de contaminación, así como la capacitación de un sistema de seguridad que garantice la inocuidad de las hortalizas, y, provea al agricultor de nuevas estrategias para obtener hortalizas de calidad.

 

FUENTE.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here